viernes, 27 de abril de 2018

Noticias


CASOS DONDE HAN SIDO ASESINADOS SINDICALISTAS

En lo que va corrido de 2017, ocho sindicalistas han sido asesinados en todo el país, de los cuales tres fueron en Valle del Cauca y dos más en el departamento de Cauca.
Por eso el Gobierno nacional a través del Ministerio del Trabajo, el Ministerio del Interior y organismos de seguridad, junto a la gobernación de Valle del Cauca, ha diseñado una ruta de atención a las trabajadores sindicalizados que reciban amenazas por razones de su labor.
Este plan contará con dos comisiones especiales de la Fiscalía, que estarán encargadas de investigar los homicidios y factores de riesgo para los sindicalistas, así como también proteger las garantías sindicales al derecho de asociación.
La ministra Griselda Yanet Restrepo, sostuvo que habrá una ruta de atención para atender específicamente casos de vulneración de derechos humanos al sector sindical.
La comisión nacional tendrá que rendir mes a mes un informe al Ministerio del Trabajo para conocer sobre nuevas amenazas, establecer zonas de riesgo y prevenir nuevos asesinatos.
Estos informes se realizarán con base en los datos recolectados por cada región y serán suministrados a los sindicatos y organismos vinculados a la asociación obrera.


https://www.lafm.com.co/nacional/ocho-sindicalistas-asesinados-colombia-cinco-casos-valle-cauca/ 



LO BUENO Y LO MALO DE ESTAR VINCULADO A UN SINDICATO

LO MALO
·         Es un doble trabajo, porque usted debe cumplir con sus actividades como funcionario de la empresa y con los compromisos que haya asumido con la asociación. Vivas por ejemplo, además de ser presidente de Ansemitra, es abogada de la oficina jurídica.
·         No hay bonificaciones, ni dinero extra. Los miembros del sindicato no cuentan con algún beneficio económico.
·         Como miembro es posible que le hagan algún tipo de descuento sobre el salario que recibe mensualmente. Por ejemplo, en Ansemitra, se le descuenta el 1% a los trabajadores que pertenecen a este. María del Carmen opina que  debería ser obligatorio el aporte por parte de todos los trabajadores así no estén asociados, “finalmente es un beneficio para todos”.
·         Tiene que enfrentarse a temas polémicos como las nóminas paralelas, que tienen que ver con la congelación de la vinculación directa con el Estado, mientras aumentan los contratos de prestación de servicios de trabajadores independientes, por lo que es menor el número de personas que podrían pertenecer al sindicato y aportar a él.
http://www.finanzaspersonales.co/trabajo-y-educacion/articulo/sindicato-ventajas-y-desventajas-de-pertencer-a-un-sindicato/69377


LO BUENO Y LO MALO DE ESTAR VINCULADO A UN SINDICATO


1.       LO BUENO
·         Vivas lleva 21 años en Ansemitra y considera que lo mejor de pertenecer a un sindicato es la satisfacción personal que se tiene por lograr hacer algo bueno por los demás, estar al servicio y ver que hay gente que con una acción proactiva y que beneficia al conjunto, es feliz. Recalca también que estar vinculado en estas asociaciones permite conocer más de cerca los problemas para trabajar en ellos y encontrar una solución.
·         De acuerdo con Iván Jaramillo, investigador del Observatorio Laboral de la Universidad del Rosario, un beneficio más es hacer parte de lo que es un mecanismo democrático de representación de los trabajadores y el derecho a huelga para poder presionar por las  vías legales los acuerdos de mejora laboral.
·         Otra ventaja es la protección por entidades como la Procuraduría, la Fiscalía, como también por parte de la gente. Además de que tienen un fuero sindical, es decir, que usted cuenta con una protección especial que evita que su empleador lo pueda despedir sin autorización. Para que eso ocurra, debe tener el consentimiento del Ministerio de Trabajo.
·         De acuerdo con Adriana Montoya fundadora de la firma Am Grupo Jurídico S.A.S, existe el fuero sindical, que es para las personas que hacen parte de la asociación como directivos o personas nombradas en comisiones  y elfuero circunstancial, que cobija a las personas que estén vinculadas en el momento de la negociación de un pliego de peticiones. El primero, tiene una protección durante dos años, que es lo que usualmente dura la junta directiva más seis meses, y el segundo según el tiempo que dure la discusión del pliego de peticiones más seis meses.
·         Los permisos: de acuerdo con los artículos 57 y 59 del Código Sustantivo de Trabajo, la empresa está en la obligación de dar los permisos necesarios para que el afiliado del sindicato pueda cumplir con las actividades o funciones que tengan.





situaciones generan estrés


1.       ¿Qué situaciones generan estrés o se consideran que producen carga emocional  en los sindicalistas?
R/ta:
·         Pliegos de peticiones
·         Huelgas
·         Amenazas
·         Atentados
·         Perdida de su estabilidad laboral






lunes, 23 de abril de 2018


Entre las principales causas de sus consultas e incapacidades médicas  de los maestros en Bogotá está la combinación entre ansiedad y depresión, así como las afecciones a la voz y osteomusculares.

PROBLEMAS PSICOLÓGICOS EN LOS MAESTROS





Los problemas económicos y la presión laboral han llevado a más de un profesor a episodios de depresión y a ser internados en sanatorios.
De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS), el ‘síndrome de burnout’, también conocido como ‘malestar docente’, es una de las causas más frecuentes que llevan al fracaso profesional de los docentes. Un estudio que arroja luces sobre el problema en Colombia es el que realizaron Zamanda Correa, Isabel Muñoz y Andrés Chaparro para la Universidad del Cauca y que fue publicado en 2010.

Después de estudiar a 44 profesores de dos universidades de Popayán, entre los 20 y 40 años “se encontró una frecuencia del 9% de alta despersonalización”, es decir, estos docentes desarrollaron actitudes negativas y de insensibilidad hacia sus alumnos; además presentaron “frecuencias del 16% y del 9% de altas consecuencias físicas y sociales, respectivamente”. Las razones de estos resultados, según los investigadores, fueron estrés laboral, largas jornadas de trabajo y aburrimiento por la rutina personal y académica.
En otro estudio, presentado por Katty Collantín Cardona, estudiante de comunicación social de la Fundación Universitaria Luis Amigó en Medellín, se evidencia como el “estrés laboral” termina en la más profunda de las depresiones. Collantín narra la historia del profesor Víctor, quien terminó internado en un hospital psiquiátrico: “Transcurrido el primer mes, Víctor conoció a otra profesora, Domitila Angulo, quien llevaba un año recluida en esta clínica. La maestra venía remitida del municipio de El Bagre (Antioquia) y murió tras mezclar medicamentos con licor y otras cosas”.
A las enfermedades laborales se unen más preocupaciones, como la ausencia de un salario digno, la baja calidad educativa, la dificultad de acceder a la educación superior y la falta de incentivos para adelantar proyectos de investigación, como lo demostró un estudio que publicó la Fundación Compartir a comienzos de este año. En Colombia, un docente gana menos que un profesional asalariado. Mientras que un profesor devenga aproximadamente $1’517.220 mensualmente, un profesional recibe cerca de $2’678.638.
Lo triste es que la batalla contra los complejos psicológicos de los maestros se mantiene en silencio por mucho tiempo y se padece en soledad.
* Nombre cambiado para proteger a la fuente.
Referencia
Todos por la educación. (2014, 21 de junio). ¿Qué deprime a un maestro en Colombia?. El Espectador. Recuperado de: https://www.elespectador.com/noticias/educacion/deprime-un-maestro-colombia-articulo-499797

EJEMPLO DE ALTERACIÓN PSICOLÓGICA EN LOS MAESTROS


Mayo de 2014. Cajicá, Cundinamarca. El profesor Alfredo Suárez* mira un punto fijo en la pared, sentado en la alfombra de su casa. Su hijo de siete años le habla y él no escucha; los antidepresivos no han hecho efecto. A sus cuarenta años ha concluido que ser un buen maestro implica dejar a la familia, pelear en estrados judiciales para mantener su trabajo y sacrificar algo de cordura.
Estas ideas parecían absurdas cuando entró a estudiar Licenciatura en Química en la Universidad Distrital Francisco José de Caldas, durante el segundo semestre de 1997. Mantenía la ilusión de aprender biología, física, ciencias naturales. Ser un maestro integral. “Pero no fue así, no hubo un aprendizaje completo y me dolió que quitaran del currículo académico asignaturas relacionadas con biología. Fueron cinco años de estudio en los que se fue desilusionando.
Cuando se graduó, pasaron ocho meses para que lo llamaran de un trabajo, “ofrecían menos de un salario mínimo por ser profesor de química, literatura, religión y educación física”. En 2002 aceptó un contrato por cincuenta días en el que él debía asumir los gastos de la EPS, cotizar la pensión y esperar cada dos meses para que le renovaran el contrato.
Luego fue seleccionado para dictar clases en un colegio de la provincia de Sabana Centro, lejos de Bogotá: “Mira, no puedo nombrar el municipio exacto por cuestiones de amenazas. Cuando llegué había problemas de paramilitarismo, la gente era muy hostil, muy bélica. Para mí fue una bofetada ver cómo los padres me amenazaban, me mentaban la madre cuando se les daba la gana; allá el maestro no es nadie. No protestaba porque sabía de antemano que las bacrim estaban por ahí escondidas”.
Con el tiempo Alfredo tuvo inconvenientes con los rectores, que recargaron su horario de trabajo, redujeron sus descansos y lo enviaron a dar clases en lugares donde terminaban apiñados hasta 55 alumnos. Cuando hizo públicas sus críticas, comenzó a correr el rumor de que sería trasladado.
“El drama se complicó. Yo venía muy mal de salud y empecé a sentir mucha ansiedad. Todo el mundo se convirtió en mi enemigo porque me di cuenta de que algunos profesores me grababan cuando yo hablaba mal del colegio y luego le mostraban a la rectora. Mi psiquiatra dijo que no daba más, la depresión me tiró al piso, me quitó las ganas de vivir”.